Atención a pacientes con enfermedades neurológicas. Dolores de cabeza como migrañas, infartos y derrames cerebrales, epilepsia, enfermedad de Parkinson, demencias (problemas de memoria), enfermedad de Alzheimer, parálisis facial, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), neuralgia del trigémino, insomnio y otros trastornos del sueño. Valoraciones por consulta externa, pacientes hospitalizados y urgencias. Experto en electroencefalogramas, electromiografías, velocidades de conducción nerviosa (estudios de neuroconducción), potenciales evocados somatosensoriales, visuales y auditivos, mapeo cerebral, electroneuronografía del nervio facial, reflejo de parpadeo, onda H, onda F.










































Un ataque cerebral es una urgencia médica. Los ataques cerebrales suceden cuando se detiene el flujo sanguíneo al cerebro. En apenas unos minutos, las células cerebrales empiezan a morir. Existen dos tipos de derrames cerebrales. El tipo más común, llamado ataque cerebral isquémico, es causado por un coágulo sanguíneo que bloquea o tapona un vaso sanguíneo en el cerebro. El otro tipo, llamado ataque cerebral hemorrágico, es causado por la ruptura de un vaso sanguíneo que sangra hacia dentro del cerebro. Los "mini-derrames cerebrales" o ataques isquémicos transitorios, ocurren cuando el suministro de sangre al cerebro se interrumpe brevemente.
Los síntomas de un derrame cerebral son:
Si tiene alguno de estos síntomas, debe ir rápidamente a un hospital para empezar un tratamiento. La terapia aguda para el ataque cerebral trata de parar el derrame disolviendo el coágulo o controlando la hemorragia. La rehabilitación posterior al ataque cerebral ayuda a las personas a superar las discapacidades causadas por el derrame. La terapia medicinal con anticoagulantes y antiplaquetarios es el tratamiento más común para el ataque cerebral.
NIH: Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares
Un ataque cerebral (también llamado apoplejía) es una emergencia médica. Hay dos tipos: isquémico y hemorrágico. El accidente cerebral hemorrágico es el tipo menos común. Ocurre cuando un vaso sanguíneo se rompe y sangra dentro del cerebro. En cuestión de minutos, las células del cerebro comienzan a morir. Las causas incluyen un aneurisma hemorrágico, una malformación arteriovenosa o la rotura de una pared arterial.
Los síntomas de un derrame cerebral son:
Es importante tratar los ataques cerebrales lo más rápido posible. En un accidente cerebrovascular hemorrágico, los primeros pasos consisten en encontrar la causa del sangrado en el cerebro y luego controlarlo. Se puede necesitar cirugía. La rehabilitación tras un accidente cerebrovascular puede ayudar a las personas a superar las discapacidades causadas por la apoplejía.
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Un ataque cerebral es una emergencia médica. Hay dos tipos: Isquémico y hemorrágico. El ataque cerebral isquémico es el tipo más común. En general, es causado por un coágulo sanguíneo que bloquea o tapa un vaso sanguíneo en el cerebro. Esto evita que la sangre fluya hacia éste órgano. En cuestión de minutos, las células del cerebro comienzan a morir. Otra causa es la estenosis o estrechamiento arterial. Esto puede suceder debido a la aterosclerosis, una enfermedad en la que se acumula placa en las arterias. Los ataques isquémicos transitorios se producen cuando la sangre no llega al cerebro por unos instantes. Tener un ataque isquémico transitorio puede significar que usted está en riesgo de sufrir un derrame cerebral más grave.
Los síntomas de un derrame cerebral son:
Es importante tratar los ataques cerebrales lo más rápido posible. Los anticoagulantes pueden usarse para detener un derrame cerebral mientras está ocurriendo, disolviendo en forma rápida el coágulo de sangre. La rehabilitación tras un accidente cerebrovascular puede ayudar a las personas a superar las discapacidades causadas por la apoplejía, o ataque cerebral.
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La afasia es un trastorno causado por lesiones en las partes del cerebro que controlan el lenguaje. Puede dificultar la lectura, la escritura y expresar lo que se desea decir. Es más común en los adultos que sufrieron un derrame. Otras causas pueden ser los tumores cerebrales, las infecciones, las lesiones y la demencia. El tipo de problema que tenga y la gravedad dependerán de la parte del cerebro que sufrió el daño y de la magnitud del mismo.
Existen cuatro tipos principales:
Algunas personas se recuperan de una afasia sin tratamiento. Sin embargo, la mayoría necesita terapia del lenguaje lo antes posible.
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La medicina interna es una especialidad médica que se dedica a la atención integral del adulto enfermo ingresado en un hospital. El médico que ejerce la especialidad de medicina interna se llama médico internista.
En España, para obtener el título de médico internista se tienen que haber cursado los 6 años de la carrera de Medicina y además cursar la residencia durante cinco años más en un hospital acreditado por el Ministerio de Educación y Ciencia y el Ministerio de Sanidad.
A finales del siglo XIX comenzó a desarrollarse la medicina hospitalaria, muy unida a las clínicas universitarias, y surgió una nueva orientación en la medicina general, más ligada a las ciencias básicas biomédicas y a la experimentación, que recibió el nombre de Medicina Interna. El internista ha sido considerado, desde entonces, el clínico por excelencia. Dentro de este campo quedaron excluidas las enfermedades quirúrgicas, las obstétricas y las pediátricas, que, asimismo, constituyeron otras especialidades. Éstas, junto con la Medicina Interna, han sido consideradas, desde esa época, como especialidades básicas.
La denominación de Medicina Interna parece que tuvo su origen en Alemania, en 1880. En ese año, Strumpell escribió el primer tratado de Enfermedades Internas y, 2 años más tarde, en Weisbaden, se celebró el I Congreso de Medicina Interna. Se quería indicar un campo de la práctica médica en el que los conceptos se basaban en el nuevo conocimiento que emergía en fisiología, bacteriología y patología, así como la exclusión de los métodos quirúrgicos en la terapéutica empleada. Este nuevo campo también llevaba la connotación de una formación académica y un entrenamiento. Además, estos médicos podían hacer de consultantes de otros especialistas. Es decir, la medicina interna sería como la medicina que trata enfermedades desde dentro, desde el interior del cuerpo, generalmente con medicamentos, en contraposición con la cirugía que trata las enfermedades desde fuera, con intervenciones quirúrgicas.
A partir de la segunda mitad del siglo XX surgen las especialidades médicas, ramas de la medicina interna. Se puede caer en el error, que perjudica seriamente al paciente, de que los especialistas no se responsabilicen de pacientes que caigan fuera del área de su particular competencia y cada vez ha sido más frecuente que a un mismo enfermo lo estén atendiendo múltiples especialistas, con los más diversos y, a veces, contradictorios enfoques.
Actualmente, en España, las plantillas de médicos internistas son las más amplias de todo el sistema sanitario. Sin embargo, una gran cantidad de ellos trabajan en servicios de urgencias, guardias y trabajos de interinidad. Dentro de 10 años, se prevé un recambio generacional tras la jubilación del 15% de estos especialistas. Ni las diferentes sociedades autonómicas, la sociedad española ni la gran mayoría de internistas han sabido transmitir tanto a los pacientes como a las administraciones y gerencias el papel angular de esta especialidad, siendo desde su nacimiento una especialidad en crisis, cuyos profesionales representan el ideal de médico universal, humanista y científico que tanto necesita la sociedad. Otros países más prácticos, con sus múltiples defectos por otra parte, han sabido reconocer el papel fundamental de la medicina interna para ser un profesional de calidad. En concreto, en Estados Unidos, todos los especialistas tienen que pasar 2 años en un servicio de Medicina Interna y posteriormente se superespecializan, permaneciendo sin embargo esa semilla, esa búsqueda de la perfección basada en el estudio que tanto se inculca en los servicios de medicina interna en todos los profesionales.